Ignoramos lo que vemos pero ¿acaso lo observamos?
Dentro del evento de "Viví Francia" se presentaron varios eventos, entre ellos, la producción de películas de dicho país. ''Au Bord Du Monde'', una de las películas reproducidas, representa más que un simple proyecto cinematográfico. Es un documental de tema ya visto en los noticieros, en las calles y en la realidad misma que ya conocemos pero ignoramos como un hecho tan simple, como caminar por las enormes calles de esta gran cuidad de cemento.
Claus Drexel (director del film) es conocido específicamente como director de fotografía, esto se nota en cada escena. Se lanza por primera vez al camino de los documentales. Previamente ya había recibido una buena bienvenida de la crítica con el largometraje ''Affaire de Famille'', película de humor negro que retrata a una familia totalmente o casi que se ve en problemas cuando encuentran un bolso con dinero, en medio de ese hallazgo ''afortunado'' la simulación se vuelve en plano central. Pero este documental no nos retrata la comedia de una familia en apuros o la codicia que acentúa el humor. Este documental es menos banal que eso, es el retrato que todos ignoramos pero ciegamente vemos.
Claus muestra en particular a Jeni, Wenceclas, Christine, Pascal y a otros habitantes de las calles de la famosa postal de París en donde ellos tanto como yo y nosotros son personas con historias y vivencias pero lamentablemente son víctimas de la pobreza, el abandono y protagonistas de lo que es vivir sin nada en las calles, donde el hogar se vuelve colectivo y transitorio. El autor de este film hace más que mostrarnos la realidad de unas simples personas viviendo en las calles, lejos de ser didáctico y moralista se destaca por ser un bello retrato de la miseria conmovedora que evoca a esa antigua cultura naturalista francesa.
Es sorprendente la continuidad y fluidez con la que avanza cada escena a cada personaje desde la simpatía de Wenceclas que a pesar de su situación le encuentra a todo una sonrisa, a la simpleza de Christine, que asume con confianza el hecho de hablarle a la cámara, a hablarnos. Todas estas escenas se van intercalando con una hermosa fotografía nocturna de la flamante e histórica París. Los lugares que nos parecen tan hermosos como en la torre Eiffel y los puentes que rodean al río Sena son lugares de alojamiento matutino para algunos personajes dándole un toque realista. No quiero decir triste o bastante reprobable porque no es el punto de vista del director, aunque todos en el cine nos sentimos conmovidos, entristecidos por la situación de esta gente. El documental asume esta situación y la convierte en algo hermoso de observar ya sea por la simpatía inmediata que nos generan estos ciudadanos y la cuidad ya no tan importante como escenario.
La verdad si quieren ver un documental totalmente fresco y alejado de lo que nos brinda el modelo cerrado y didáctico a lo ‘’National Geographic’’ este proyecto Francés no los va a defraudar desde la simplicidad de la realidad que vivimos en todo el mundo al esplendido retrato fotográfico de una cuidad en pleno rumbo y acción.
Natalia Romina Medina.
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